Aquí no se reserva . No es un olvido ni una limitación: es una decisión tomada hace mucho y que no tenemos intención de cambiar.
En Rinlo las cosas funcionan como llevan funcionando toda la vida: el que llega primero, come primero. Sin listas, sin aplicaciones, sin correos de confirmación. Porque creemos que la mejor mesa es la que se gana viniendo, igual que en los mercados de madrugada donde los pescadores escogen el mejor género antes que nadie.
Esta forma de trabajar nos permite también hacer las cosas bien: sin tiempos pactados que presionen la cocina, sin prisas que comprometan el producto. ¿Que a veces hay que aguardar un poco? Hombre, claro. Pero peor sería darte una hora y tenerte luego de pie en la puerta igual. Al menos así sabemos todos a qué atenernos.
Lo que sí puedes hacer
Ven temprano, especialmente en verano o en fin de semana. Y si tienes que esperar, no te vayas muy lejos: el puerto está ahí mismo, Rinlo ya merece el paseo antes de sentarse a la mesa, y cuando entre el de delante, entras tú.
Te esperamos. Con el pulpo en su punto y sin hacerte rellenar ningún formulario.